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6 de diciembre de 2018

Jueves 6 de Diciembre de 2.018

Tiempo de adviento /1º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 7, 21.24-27

La voluntad de Dios Padre

(Dijo Jesús a sus discípulos): 21No todo el que dice: ¡Señor, Señor! entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. 24Aquel, pues, que escucha mis palabras y las pone por obra, será como el varón prudente, que edifica su casa sobre roca. 25Cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y dieron sobre la casa, pero no cayó, porque estaba fundada sobre roca. 26Pero el que me escucha estas palabras y no las pone por obra, será semejante al necio, que edificó su casa sobre arena. 27Cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y dieron sobre la casa, que se derrumbó estrepitosamente.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

La voluntad de Dios Padre

Si tú no tienes voluntad para hacer las cosas, ¿cómo vas a poner, entonces, esta voluntad tuya en hacer la voluntad del Padre, de Dios Padre? ¡IMPOSIBLE!

El carácter débil, la persona que decimos que no tiene carácter, ¿cómo puede, entonces, hacer la voluntad del Padre Dios?… No puede.

Los santos, todos los santos, son, han sido y serán, personas de carácter, que más que a sus sentimientos, obedecen al cumplimiento fiel de su deber; un deber cristiano, un deber de caridad, ¡de amor!

No es lo mismo amar, que sentir en el corazón tendencias hacia unas determinadas personas; y tantas veces, estas personas manejan la vida de uno, en vez de ser la voluntad, la que rija la vida de cada quien, la voluntad en el bien y lo bueno.

Algunos dirán “Señor, Señor…”, pero ahora dicen a los predilectos de sus sentimientos: “¿Qué quieres de mí?”. Y no, tu querer, tu voluntad, tiene que estar en lo que Dios quiere de ti, en cumplir la voluntad del Padre, sí, de Dios, el mismo que escribió con su dedo, en una tabla, y en todos los corazones, los diez mandamientos de su Ley; el mismo que, cuando San Juan Bautista bautizaba a Jesús, desde el Cielo, dijo: “Este es mi Hijo, el Amado; escuchadle”.

¿Cumples los diez mandamientos?

¿Escuchas la Palabra de Jesús, escrita en los Evangelios?

Tienes que hacer la voluntad del Padre, porque eso hizo Jesús, y es la voluntad de Dios.

P. Jesús

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