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30 de noviembre de 2018

Viernes 30 de Noviembre de 2.018

Tiempo Ordinario /34º -Fiesta de San Andrés, Apóstol

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 4, 18-22

Llamamiento de los primeros discípulos

18Caminando (Jesús), pues, junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, que se llamaba Pedro, y Andrés, su hermano, los cuales echaban la red en el mar, pues eran pescadores; 19y les dijo: Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres. 20Ellos dejaron al instante las redes y le siguieron. 21Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y Juan, su hermano, que en la barca, con Zebedeo, su padre, componían las redes, y los llamó. 22Ellos, dejando luego la barca y a su padre, le siguieron.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Llamamiento de los primeros discípulos

Dios llama al que sabe pescar, al que tiene habilidad de pescador, ¿para que va a llamar a un egoísta, a un orgulloso o soberbio?

Dios sólo llama a los que están preparados para servirle. A los que saben entregarse, darse para el bien de los hermanos.

Dios espera de ti.

Dios espera por ti.

Debes tener las cualidades que Él te dio al nacer, en máximo rendimiento. Tienes que saber sufrir y levantarte al caer. ¿Sabes hacerlo? Mientras no sepas perdonar y pedir perdón, mientras no sepas amar como Dios te amó, entonces no, no sirves para ir a pescar; mejor quédate en casa, sigue con lo tuyo, porque los sacerdotes no son el vulgo, sino que tienen unas cualidades especiales y, en determinados momentos de su ministerio, son otros Cristos, el Verbo.

Amado mío en Cristo, si Dios te llama, y te sientes preparado para afrontar el trabajo de pescador, entonces ve, ¡ve!, ve a tu Señor, para que la fe se propague en la tierra, la fe del Evangelio anime a todos a ser discípulos de Cristo, que es Dios, Uno y Trino.

Acepta la verdad, y podrás pescar almas para la eternidad de las delicias, en el amor universal de Dios a los hombres de buena voluntad.

Voluntad, tienes. Entonces, ¡a pescar!

¡Echa las redes al mar!

P. Jesús

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