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16 de noviembre de 2018

Viernes 16 de Noviembre de 2.018

Tiempo Ordinario /32º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 17, 26-37

Alerta, amigo

(Dijo Jesús a sus discípulos): 26Como sucedió en los días de Noé, así será en los días del Hijo del hombre. 27Comían, bebían, tomaban mujer los hombres, y las mujeres marido, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los hizo perecer a todos. 28Lo mismo en los días de Lot: comían y bebían, compraban y vendían, plantaban y edificaban; 29pero, en cuanto Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, que los hizo perecer a todos. 30Así será el día en que el Hijo del hombre se revele. 31Aquel día, el que esté en el terrado y tenga en casa sus enseres, no baje a cogerlos; e igualmente el que esté en el campo, no vuelva atrás. 32Acordaos de la mujer de Lot. 33El que busque guardar su vida, la perderá, y el que la perdiere, la conservará. 34Dígoos que en aquella noche estarán dos en una misma cama, uno será tomado y otro dejado. 35Estarán dos moliendo juntas, una será tomada y otra será dejada. 36Y tomando la palabra, le dijeron: ¿Dónde será, Señor? 37Y les dijo: Donde esté el cuerpo, allí se juntarán los buitres.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Alerta, amigo

Volverá Jesús, el Hijo de Dios, un día cualquiera, mientras todo sigue igual, y de repente, Jesús estará aquí de nuevo, para llevarse a los buenos al Cielo, y dejar a los malos que vayan donde ellos, con su vida, con sus obras, han decidido, el Infierno.

Todos estos que hacen con su vida un infierno para los demás, todos estos que sólo se preocupan de sí mismos, y no les importa lo que sufran o padecen los demás, todos estos que “hacen la vida imposible” a los demás, que van a la suya, sin ir jamás a la de Dios, todos estos, ¿van a cambiar?, ¿o llegará Jesús, y seguirán igual?… Cambia, amigo, ¡alerta!, que no te vayas al Infierno, cuando hay un Cielo que te espera. ¿Y cómo puedes ir al Cielo?; amando a Dios sobre todas las cosas y personas, y amando a los demás como a ti mismo.

Tú puedes, ¡amigo!

P. Jesús

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