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12 de septiembre de 2018

Miércoles 12 de Septiembre de 2.018

Tiempo Ordinario /23º -Santo nombre de María

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 6, 20-26

Los que ahora padecéis hambre

20El (Jesús), levantando sus ojos sobre los discípulos, decía: Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. 21Bienaventurados los que ahora padecéis hambre, porque seréis hartos. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. 22Bienaventurados seréis, cuando aborreciéndoos los hombres, os excomulguen y maldigan, y proscriban vuestro nombre como malo, por amor del Hijo del hombre. 23Alegraos en aquel día y regocijaos, pues vuestra recompensa será grande en el cielo. Así hicieron sus padres con los profetas.

24Pero ¡ay de vosotros, ricos, porque habéis recibido vuestro consuelo! 25¡Ay de vosotros los que ahora estáis hartos, porque tendréis hambre! ¡Ay de vosotros los que ahora reís, porque gemiréis y lloraréis! 26¡Ay cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros, porque así hicieron sus padres con los falsos profetas!

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Los que ahora padecéis hambre

A vosotros, los que ahora padecéis hambre; Jesús no les dio de comer, no les hizo milagros como el de sanación, y les dio dinero, no, sabemos que no. Sí que sabemos, porque lo leemos en el Evangelio, que en alguna ocasión, Jesús, por milagro de la multiplicación de panes y peces, dio de comer a muchos, pero siempre pidió que alguien le diera pan y peces; en cambio sanaba, sólo saliendo la virtud de Él, porque Dios creó al hombre, la naturaleza humana viene dada por Dios, pero lo que el hombre, los hombres, hacen o tienen, eso Dios, Jesús, enseñó que hay que repartirlo, hay que darlo, y al darlo, Él, Dios, puede hacerlo crecer, pero necesita primero de la caridad del que tiene, para dar a los demás. Tú da, y Dios lo multiplicará, de tal manera, que de lo que des para los demás, también tú recibirás, porque el que dio pan y peces, también comió junto a los demás y se sació tanto como quiso, como todos los demás.

Dios enseña a dar, y muestra que dando, por amor a Él, porque Él quiere que ayudes a los demás, entonces, tú recibirás.

Da pan, da fe, y recibirás comida y alegría, porque el pan es comida, y la fe es alegría.

Ayuda al que no puede comer, y sáciate tú también, si lo das por amor a Dios, por caridad, por saber que Dios, Jesús, quiere y te pide que ayudes a los demás.

Si tienes trabajo para dar a otro, dáselo, y tendrás aún más trabajo para dar, porque Dios quiere que os ayudéis unos a otros. Invierte en dar trabajo a otros, no guardes tus talentos, porque Dios te pedirá cuentas de ellos. Sé eficaz con tus negocios, porque invertir tu dinero en crear puestos de trabajo, esto también es caridad, y Dios lo multiplicará, y tú tendrás trabajo junto a los demás. ¡Saciaos de caridad, hermanos en la fe!

P. Jesús

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