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5 de junio de 2016

Domingo 5 de Junio de 2.016

Evangelio:

San Lucas 7, 11-17

Dios lo puede todo

Luk 7:11 Iba Jesús  a una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y una gran muchedumbre.
Luk 7:12 Cuando se acercaban a las puertas de la ciudad, vieron que llevaban un muerto, hijo único de su madre, viuda, y una muchedumbre bastante numerosa de la ciudad la acompañaba.
Luk 7:13 Viéndola el Señor, se compadeció de ella y le dijo: “No llores”.
Luk 7:14 Y acercándose, tocó el féretro; los que lo llevaban se detuvieron, y Él dijo: “Joven, a ti te hablo, levántate”.
Luk 7:15 Se incorporó el muerto y comenzó a hablar, y Él se lo entregó a su madre.
Luk 7:16 Se apoderó de todos el temor, y glorificaban a Dios, diciendo: “Un gran profeta se ha levantado entre nosotros, y Dios ha visitado a su pueblo”.
Luk 7:17 La fama de este suceso corrió por toda Judea y por todas las regiones vecinas.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944)

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Dios lo puede todo

Nadie hizo nunca, ni hace, como hizo Jesús, Dios, que apiadándose de una madre, le devolvió a su hijo muerto, a la vida. ¿Quién como Dios?

Madre, a este hijo que está muerto por vivir una vida de pecado, Jesús puede devolvértelo con vida. Llora. Dios tiene siempre compasión de una madre que ama de corazón y quiere que su hijo se salve.

P. Jesús

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