Saltar al contenido

8 de julio de 2017

Sábado 8 de Julio de 2.017

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 9, 14-17

El ayuno no es para los días de alegría

Mat 9:14 Entonces le llegaron a Jesús los discípulos de Juan, diciendo: “¿Cómo es que, ayunando nosotros y los discípulos de los fariseos, tus discípulos no ayunan?”.
Mat 9:15 Y Jesús les contestó: “¿Por ventura pueden los compañeros del esposo llorar mientras está el esposo con ellos? Pero vendrán días en que les será arrebatado el esposo, y entonces ayunarán.
Mat 9:16 Nadie echa una pieza de paño no abatanado a un vestido viejo, porque el remiendo se lleva algo del vestido y el roto se hará mayor.
Mat 9:17 Ni se echa el vino nuevo en cueros viejos; de otro modo, se romperían los cueros, el vino se derramaría y los cueros se perderían; sino que se echa el vino nuevo en cueros nuevos, y así el uno y el otro se preservan”.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944)

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

El ayuno no es para los días de alegría

¿Te puedes imaginar la alegría que sería el que Dios, Jesús, fuera tu Maestro y Señor, en cuerpo presente, como cuando estuvo aquí? ¡Dicha y alegría!; y nadie puede ayunar cuando tiene a Dios, como lo tenían los discípulos de Jesús, porque Jesús es Dios, y los mantenía unidos en la fe, por creer en Él!

El ayuno es bueno, cuando el corazón lo necesita, o la Santa Madre Iglesia lo pide. Para trabajar, se necesita comer y tener vitalidad, y cuando estaba Jesús en la tierra, el trabajo era diario, y estaban tan cansados, que incluso en sábado, comían.

El cuerpo necesita del sustento para poder dar gloria a Dios, haciendo un buen trabajo, una buena labor con tu profesión.

P. Jesús

© copyright