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17 de octubre de 2018

Miércoles 17 de Octubre de 2.018

Tiempo Ordinario /28º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 11, 42-46

Reprensión de los fariseos y doctores

(Dijo el Señor): 42¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la menta y de la ruda, y de todas las legumbres, y descuidáis la justicia y el amor de Dios! Hay que hacer esto sin omitir aquello. 43¡Ay de vosotros, fariseos, que amáis los primeros asientos en las sinagogas y los saludos en las plazas! 44¡Ay de vosotros, que sois como sepulturas, que no se ven, y que los hombres pisan sin saberlo!

45Tomando la palabra un doctor de la Ley, le dijo: Maestro, hablando así, nos ultrajas también a nosotros. 46Pero Él le dijo: ¡Ay también de vosotros, doctores de la Ley, que echáis pesadas cargas sobre los hombres, y vosotros ni con uno de vuestros dedos las tocáis!

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Reprensión de los fariseos y doctores

Hay que ayudar a la Iglesia en sus necesidades, y ayudar al hermano y al prójimo, tal y como Dios pidió y obró así con todos, dando de lo que poseía. Tú tienes algo que puedes y debes dar, busca en tus virtudes, en tus talentos, en tu vocación, y con todo ello, haz tu misión para mayor Gloria de Dios.

Renuncia a tener dos caras, a ir de doctor, y hazte siervo de todos, por amor a Dios, por seguir el ejemplo de Cristo.

La vida no te debe nada, tú sí que le debes mucho a la vida, porque tienes una personalidad, la adecuada, para que, unido a Cristo, hagas un mundo mejor, donde la paz de Dios sea la moneda de cambio, sea el idioma de todos y la esperanza cumplida, en los que tanto sufren por esos fariseos y doctores, que lo han llevado al cadalso, en donde perdió su fe. Tú debes servir y ser punto de mira, de los que necesitan la alegría de la fe. Tú eres el elegido, la elegida, para dar luz y alegría a los corazones tibios que necesitan de ti, para saber que vale la pena vivir, seguir en esta vida, viviendo y proclamando el Evangelio de la fe.

Sé católico de fe, y por tu fe, muchos tendrán paz y alegría en su vida. Puedes, con Cristo, puedes ir contra corriente, puedes alegrar la vida de tu prójimo, amándolo como a ti mismo, por la fe, que te pide y te enseña y te da, palabras de vida Eterna.

P. Jesús

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