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17 de mayo de 2020

Domingo 17 de Mayo de 2.020

Tiempo Pascual/6º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Juan 14, 15-21

El que ama a Dios

(Dijo Jesús a sus discípulos): 15Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; 16y yo rogaré al Padre y os dará otro Abogado, que estará con vosotros para siempre, 17el Espíritu de verdad, que el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce; vosotros le conocéis, porque permanece con vosotros y está en vosotros. 18No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 19Todavía un poco y el mundo ya no me verá; pero vosotros me veréis, porque yo vivo y vosotros viviréis. 20En aquel día conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. 21El que recibe mis preceptos y los guarda, ése es el que me ama; el que me ama a mí será amado de mi Padre y yo le amaré y me manifestaré a Él.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

El que ama a Dios

El que ama a Jesús, a Dios, es bueno, hace el bien con y por caridad, y por el cumplimiento de la Ley de Dios. Eso dijo Jesús, eso quiere Dios, Jesús, que lo imites en todo, para que seas feliz.

¿Dime tú de alguien que, haciendo el mal y lo malo, es feliz? Una cosa es que tenga cosas y posea cosas, pero ¿es feliz?, No.

Tú sé feliz y pide a Dios todo lo que quieras, porque Dios es Dios y te dará lo mejor, lo bueno para ti, y debes aceptarlo en todo momento.

Si no has sido bueno, si has vivido en pecado, no creas que lo que tienes es lo que Dios quiere que tengas; lo que tienes es el resultado de tu maldad, de tus pecados. Para cambiar esto, vive cumpliendo los mandamientos, vive una larga temporada, en años y obras de caridad, siendo bueno, y entonces sí que tendrás lo que Dios quiere que tengas. Muchos creen que pasándose al bando de Dios, en poco tiempo, Dios le da lo que quiere, pero Dios, siendo Dios, deja que la naturaleza cumpla con su función, así que, quien hizo mal, va a recibir el pago de sus obras, ¡tendrá que esperar!, esperar en Dios; y si se cansa de vivir en gracia de Dios, volverá a hacer el mal y la naturaleza no se recuperará de su maldad, y dará fruto del mal que ha vuelto a hacer; y entonces, NO CULPE A DIOS, porque Dios es bueno, el malo es él-ella, esa persona que no fue fiel a sus promesas, a sus intenciones que tuvo de cambiar su vida de maldad, de pecado, por bondad y bien; entonces deberá irse a confesar y volver a empezar y tener paciencia, porque Dios da sus regalos de amor a los buenos, no a los que juegan una temporada a ser buenos, sino a los que tienen el corazón puro, lleno del amor a Dios, lleno de bondad y de ganas de hacer el bien sin mirar a quien.

Este mes has aprendido mucho, ¡lo sé!

Sé bueno, como Dios, Jesús, es bueno; puedes, con Él, unido a Dios por los sacramentos y la oración, puedes. ¡Sí!

Tú puedes ser bueno-a. ¡Sélo!

Dios, Jesús, lo espera de ti; Dios confía en ti; ¿puede?…

Sé que sí. ¡Ánimo, valiente! Sólo los valientes son buenos siempre. ¡Tú!

P. Jesús
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