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14 de agosto de 2019

Miércoles 14 de Agosto de 2.019

Tiempo Ordinario /19º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 18, 15-20

Un hermano en la fe

(Dijo Jesús a sus discípulos): 15Si pecare tu hermano contra ti, ve y repréndele a solas. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. 16Si no te escucha, toma contigo a uno o dos, para que por la palabra de dos o tres testigos sea fallado todo el negocio. 17Si los desoyere, comunícalo a la Iglesia, y si a la Iglesia desoye, sea para ti como gentil o publicano.18En verdad os digo, cuanto atareis en la tierra será atado en el cielo, y cuanto desatareis en la tierra será desatado en el cielo.

19Aún más: os digo en verdad que, si dos de vosotros conviniereis sobre la tierra en pedir cualquier cosa, os lo otorgará mi Padre, que está en los cielos. 20Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Un hermano en la fe

Jesús, Dios, en el evangelio de hoy, aclara bien quiénes son tus hermanos y quiénes son los gentiles o publicanos, que son las personas que no viven tu misma fe cristiana católica. Yo no invento nada, lee el evangelio de hoy, y lo verás escrito por San Mateo.

Miremos la diferencia entre un hermano y un vecino; un hermano tiene los mismos padres que tú, un vecino no. Y tú eres de Dios, eres hijo de Dios e hijo de la Madre de Dios, porque Cristo, el Primogénito, Dios Hijo, que murió por ti, dejó a su Madre a san Juan, al apóstol más pequeño en edad; y se la dio como madre, porque fue fiel y estuvo a su lado, al lado de la Virgen María, que lloraba desconsolada al pie de la Cruz; y San Juan la sostenía, la cuidaba, como tú debes cuidar a los demás, a todos los hermanos en la fe, sobre todo esos “pequeños”, que a veces pecan; y como dice el evangelio de hoy, tienes que ir a solas a él, si ha pecado contra ti, y le pides explicación de sus malos hechos, de su mala acción o palabras; y le haces ver que eso no puede ser, que Dios no lo quiere, que el Padre Dios pide santidad a todos, también a él. Porque a veces, los pequeños en la fe, creen que, por ser pequeños en la fe, pueden permitirse no cumplir los mandamientos; que siendo así, por ser pequeños en la fe, la misericordia de Dios hace que Dios, a ellos, no les pida que cumplan todos los mandamientos de la Ley de Dios, con la excusa de los vicios que están arraigados y de que cada quién va a su paso. ¡Amigos!, lo que es pecado, es pecado, ¡para todos!, y está muy claro y es fácil de aprender los diez mandamientos de la Ley.

Aquí pido, solicito, a los de CatholicosOnline, que pongan el link a las “Vacaciones de Amor”, que hace años estamos propagando, para que tú, tú, te llenes de amor y vivas con el Amor, Dios, quince días de alegría, porque el amor a Dios te llena de alegría. Así que te animo a que, por quince días, hagas el plan de las “Vacaciones de Amor”, porque quiero, deseo, te pido, que disfrutes del Amor, este amor que puedes sentir y vivir, y que te hará tan feliz, como las vacaciones más fantásticas de tu vida. Haz el plan de las “Vacaciones de Amor”, y verás que, en quince días, recibirás en tu alma la dicha del Amor de Dios, que vendrá a tu encuentro y te dará el alimento de una vida espiritual sana, ¡santa!.

VACACIONES de AMOR:
https://www.catholicosonline.net/vacaciones-de-amor-con-dios/

Y volviendo al tema de los hermanos en la fe, esos que son amigos de Dios, tú y tú, y el otro, ése que también vive la fe, el creer en la Sagrada Biblia, el seguir la doctrina católica, con una vida espiritual de oración y plegaria.

Y los gentiles, los publicanos, ¡los mundanos!, que no tienen a Dios, a Cristo, como Rey de reyes y Señor, esos no son hermanos, pero sí que son tus semejantes, son a los que debes ayudar, como el buen samaritano hizo.

A los hermanos, al hermano que te daña, ve a él, y a solas, le dices que ha pecado contra ti, y que rectifique; pero los gentiles, los publicanos, ¡los mundanos!, no van a entenderte, no van a comprenderte si vas y les dices, a solas, que han pecado contra ti; mejor, habla, ora a Dios, y que Él, Dios, apoye tu causa; a esos, a los mundanos, trátalos como lo que son, tus semejantes, no tus hermanos, sino esos a los que debes darles todo lo mejor de ti, como a tus hermanos, desde luego, porque tú, tú eres un discípulo de Cristo. Y si te digo que no les digas nada del mal que te hacen, es porque ¡no saben lo que hacen!, no conocen las Escrituras, no saben nada de Dios; entonces, es como hablar dos idiomas distintos, en los que ninguno comprende al otro; y ¿qué ocurre cuando no se entiende la gente?; aún se enfadan más que antes de intentar hablar cada uno su lengua, cada uno según su fe, o los que tienen fe y los que no la tienen. Mejor hablar con el Dios de todos, si alguno, que no sea tu hermano, te ha dañado, ha pecado contra ti, porque, ¿para qué echar más leña al fuego?, ¿para producir un incendio?; por eso, hijo-a de Dios, aprende a vivir la mortificación, por saber que no todos te van a comprender, porque los que no viven la fe, ¿qué saben del perdón, del verdadero perdón, que es no volver a pecar?

En fin, todas estas cosas, te las iré hablando, porque tengo vida, y vida en abundancia en la fe, ¡la verdadera!, la Católica, Apostólica y Romana.

¡Nos vemos en Misa!, no me falles.

P. Jesús
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