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10 de marzo de 2020

Martes 10 de Marzo de 2.020

Tiempo Cuaresma/2º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 23, 1-12

Algunos eclesiásticos son unos fariseos

1Entonces Jesús habló a las muchedumbres y a sus discípulos, 2diciendo: En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. 3Haced, pues, y guardad lo que os digan, pero no los imitéis en las obras, porque ellos dicen y no hacen. 4Atan pesadas cargas y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo hacen por moverlas. 5Todas sus obras las hacen para ser vistos de los hombres. Ensanchan sus filacterias y alargan los flecos; 6gustan de los primeros asientos en los banquetes, y de las primeras sillas en las sinagogas, 7y de los saludos en las plazas, y de ser llamados por los hombres <<rabbí>>. 8Pero vosotros no os hagáis llamar <<rabbí>>, porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. 9Ni llaméis padre a nadie sobre la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el que está en los cielos. 10No os hagáis llamar doctores, porque uno solo es vuestro Doctor, Cristo. 11El más grande de vosotros sea vuestro servidor. 12El que se ensalzare será humillado, y el que se humillare será ensalzado.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Algunos eclesiásticos son unos fariseos

No os he dicho nada escondido con el título de esta meditación, ya los medios de comunicación se han ocupado de comunicároslo, aunque sus intenciones, muchas veces, no han sido como las mías; pero, a lo que vamos es a que estáis avisados. Sabéis mucho más de todo el mal de algunos eclesiásticos, que del bien de otros eclesiásticos, que sí, que han dado toda su vida por Jesús, el Hijo de Dios, pero a algunos, los mismos que son fariseos, los tienen acobardados, arrinconados, desanimados y llenos de espanto, por saber cuánto han desprestigiado el sacerdocio.

Y también hay algunos buenos sacerdotes que tienen miedo de los malos sacerdotes, ¡qué aún quedan!, ¡hay!, están aún cobrando de la Iglesia, ¡de ti!, digámoslo claro; y eso que en la Iglesia Católica, los que no son de ningún grupo, no tienen que pagar el diezmo ni nada por los sacramentos, por la labor, la vida, que el buen sacerdote te ofrece desinteresadamente por su amor por Dios.

En la Iglesia Católica, de la Iglesia Católica, son los santos. ¡Quédate!

Si alguien tiene que irse de la Iglesia Católica, ¡no eres tú, que eres fiel y bueno!, son los fariseos; esos, ¡que se vayan!; tú, ¡quédate!, por fe, por tu fe; es la verdadera, es la fundada por Cristo, ¡la única!, ¡no hay otra que la Católica!

¡Quédate!

P. Jesús
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