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4 de julio de 2018

Miércoles 4 de Julio de 2.018

Tiempo Ordinario /13º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 8, 28-34

Jesús, Dios, tiene en cuenta toda petición

28Llegado (Jesús) a la otra orilla, a la región de los gadarenos, le vinieron al encuentro, saliendo de los sepulcros, dos endemoniados, tan furiosos, que nadie podía pasar por aquel camino. 29Y le gritaron, diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí antes de tiempo para atormentarnos? 30Había lejos de ellos una numerosa piara de puercos paciendo, 31y los demonios le rogaban, diciendo: Si has de echarnos, échanos a la piara de puercos. 32Les dijo: Id. Ellos salieron y se fueron a los puercos, y toda la piara se lanzó por un precipicio al mar, muriendo en las aguas. 33Los porqueros huyeron, y, yendo a la ciudad, contaron lo que había pasado con los endemoniados. 34Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús, y, viéndole, le rogaron que se retirase de sus términos.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Jesús, Dios, tiene en cuenta toda petición

¿Por qué tú no pides a Jesús? Si piensas que no te oirá, lee, relee el Evangelio de hoy, y verás que incluso oyó a los demonios que estaban poseyendo a dos personas, atormentándolas, ¡haciendo mal!; y siendo malos, los demonios le piden que, de sacarlos de los cuerpos humanos, los mandara a la piara de cerdos. Y así fue; Dios, Jesús, permitió su deseo, y así fue; los demonios fueron a los cerdos, y los cerdos se arrojaron al mar.

Los endemoniados, poseídos por los demonios, vivían, no se quitaron la vida, porque la persona tiene libertad, libertad de decisión, aún cuando son poseídos por el demonio o son tentados por Satanás; las personas tienen libertad, los animales no, por eso, los cerdos se arrojaron al mar, precipicio abajo, porque viven por instintos, son distintos a las personas; las personas tienen raciocinio; tú, puedes pensar, decidir luchar contra las malas tentaciones y hacer el bien siempre, procurando agradar a Dios, que todo lo permite, porque así lo selló con Adán, ¡la libertad!, y tú eres de la generación de Adán, y no de ningún animal, que es irracional; tú, tú puedes pensar y debes decidir y elegir el bien a seguir, en ti, en tu vida, en todo lo que ves, miras, comes, escuchas… tú, ¡tú!, tú eres libre, no tienes porqué tirarte por ningún precipicio, por más dura que sea tu vida, por más malas tentaciones que tengas; tú, puedes acudir a Jesús, Dios, como acudieron los demonios, y acudieron tantas personas que recibieron de Él, de Jesús, Dios, su ayuda, sus milagros; y vive, vive la vida que quieras, en el bien que hay en todo lugar, porque si en la tierra existe el mal, también existe el bien; así quedó Dios con Adán, que conviviera con el bien y el mal, decidiendo el bien, por amor a Él.

El amor a Dios, cambia tu vida.

P. Jesús

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