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24 de noviembre de 2017

Viernes 24 de Noviembre de 2.017

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 19, 45-48

El Templo es Casa de Oración

Luk 19:45 Entrando Jesús en el templo, comenzó a echar a los vendedores,
Luk 19:46 diciéndoles: “Escrito está: “Mi casa es casa de oración”; mas vosotros la habéis convertido en “cueva de ladrones””.
Luk 19:47 Enseñaba cada día en el templo; pero los príncipes de los sacerdotes y los escribas, así como los primates del pueblo, buscaban prenderle,
Luk 19:48 y no sabían qué hacer, porque el pueblo todo estaba pendiente de Él escuchándole. 

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944)

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

El Templo es Casa de Oración

¿Cuántos vais a rezar a las iglesias?

Cuando te sientas deprimido, asustado, solo…, entra en una iglesia, y reza. Allí está Jesús, en el Sagrario, y te espera para consolarte, para devolverte la alegría de la fe, para darte pensamientos positivos, para enseñarte una luz, un destino, un mensaje de amor que tocará tu corazón dolorido; y sentirás como si la mano de Dios te hubiera acariciado el corazón, y la paz y la alegría de saberte amado-a, han encendido en ti una chispa de misericordia, y con ella, perdonas a los que te han hecho y te hacen sufrir.

Mira hijo, hija, a quien no te ama y debería amarte, por parentesco, por amistad que te entregó y ahora te quita, ¡déjalo partir!, aunque tú no comprendas el porqué, aunque tú sufras por su falta, por su mala conducta hacia ti; perdónalos y déjalos partir, porque no se puede obligar a nadie a quererte, y, aunque te duela, y duele, debes aceptar que ya no tienen amor por ti, que ya no les interesas para nada, porque seguramente están preocupados por las cosas de este mundo, y tú les estorbas en sus intereses nuevos; antes, te prefirieron a ti, pero ahora no, ¡acéptalo!, porque no se puede comprar el amor. Podrías tenerlos a tu lado encadenados, pero su mirada hacia ti, estaría llena de críticas por todo lo que haces y dices, porque has caído en desgracia para ellos, porque prefieren las gracias del mundanismo, que ahora los ha arrebatado de ti. ¡Déjalos partir!…, y acepta estos rostros nuevos que Dios permite que les sustituyan a ellos, porque el Señor sabe que no puedes estar solo, que necesitas de cariño, amistad y buena conversación. Sé que preferirías que fueran ellos, los que se han ido, los que te dieran su cariño, su afecto, el que te dieron por años, pero, pero… ahora no quieren dártelo; como a Job, has caído en desgracia para ellos, y prefieren nuevas experiencias. ¡Acéptalo!, y acepta a los que te aman de verdad, dales una oportunidad, y verás que no sustituyen a los otros, sino que ocupan un lugar distinto pero que hacen bien su función, la de suplir el amor de los que deberían amarte, pero libremente dicen una y otra vez, que no. ¡Deja libres a todos y disfruta de los que como tú, aman a Dios y veneran a la Virgen del Perdón. Ella, la Madre de Dios, que siempre perdona, y tiene tantas cosas que perdonar a tantos, Ella que también, como tú, conoció la soledad y el abandono de los que decían amarla; ¿cuántos se han ido de la Iglesia Católica?; ¿cuántos se han olvidado de Ella?; ¿cuántos reniegan de su Gracia?. ¿Ves?, Ella, la Virgen María, te conoce bien; como tú, vive el abandono de sus hijos tan queridos, a los que echa en falta, pero han preferido darle la espalda y ofrecerle su soledad. Pero hay otros hijos, como tú, que la aman tanto, que la cuidan con toda clase de detalles, y Ella es feliz contigo; los añora, pero es feliz contigo, hijo de Dios, de Cristo, el que Ama a su Madre, a la Virgen del Amor.

María te comprende. Acude a Ella; si has perdido el amor de tus seres queridos, Ella te comprende y te necesita, por los hijos que la han dejado abandonada, esos, que de pequeños y jovencitos, le rezaban y la defendían de los que hablaban mal de su pureza, de su virginidad, de su identidad: Madre de Dios.

Haz con Ella familia, oh hijo de Dios.

P. Jesús

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