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18 de mayo de 2018

Viernes 18 de Mayo de 2.018

Tiempo Pascual /7º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Juan 21, 15-19

¿Amas a Dios más que “éstos”?

(Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos) 15Cuando hubieron comido, dijo Jesús a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Él le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Díjole: Apacienta mis corderos. 16Por segunda vez le dijo: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. 17Por tercera vez le dijo: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntase: ¿Me amas? Y le dijo: Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo. Díjole Jesús: Apacienta mis ovejas. 18En verdad, en verdad te digo: Cuando eras joven, tú te ceñías e ibas donde querías; cuando envejezcas, extenderás tus manos, y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras. 19Esto lo dijo indicando con qué muerte había de glorificar a Dios. Después añadió: Sígueme.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

¿Amas a Dios más que “éstos”?

Sí, estos que tú conoces y te conocen, y todos conocéis a Dios; ¿amas a Dios, a Jesús, más que éstos?…

Entonces, si crees en tu corazón que amas a Jesús, Dios, más que éstos que aman a Dios, entonces, cuida de ellos, de todos los que aman a Dios, de ti mismo, para amar más y mejor a Dios.

Dios confía en ti. Dios, Jesús, se fía de ti, ¡que sí!

¿Amas a Dios más que “éstos”?; cuídalos con tu buen ejemplo; perfecciónate, dá más y mejor de ti. Vive las virtudes, esas que quieres que otros vivan; vívelas tú en grado heroico, y Dios te hará santo. ¡Que sí!, que puedes. ¡Claro que sí!, como San Pedro.

¡Ánimo, campeón!

Dios confía en ti. Disfruta de hacer feliz a Cristo, al que lo dio todo por ti. Y sé feliz de hacer feliz al Amor, a Dios.

Te espera la dicha sin fin.

¡Ánimo!

No dudes, tú puedes ser otro San Pedro, aunque, siendo católico, hayas, a veces, abandonado a Jesús, negándole, dándote a los vicios y concupiscencias, prefiriendo tu vida a la de la Iglesia, a la de tus hermanos necesitados, que necesitan de ti, de tu buen ejemplo. Tú empiezas, y otros te siguen.

¡Vamos allá!, no te faltará la guía y ayuda de la Santísima Trinidad, un sólo Dios, y Dios de Amor.

¡Que sí!

¡Dios confía en ti!, precisamente en ti, que has negado a Dios, cuando te habían visto con Él. Rectifica y vive la fe verdadera, la de tu Iglesia Católica, la real y verdadera, en la que pocos dan la talla, ni tú. Ya empieza a ser hora de que te demuestres a ti mismo y a los demás, que amas a Dios, a Jesús, de verdad.

Dios espera; tic-tac, tic-tac, tic-tac…

P. Jesús

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