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18 de junio de 2018

Lunes 18 de Junio de 2.018

Tiempo Ordinario /11º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 5, 38-42

Hacer el bien al malo

(Dijo Jesús a sus discípulos): 38Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. 39Pero yo os digo: No me hagáis frente al malvado; al contrario, si alguno te abofetea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; 40y al que quiera litigar contigo para quitarte la túnica, déjale también el manto; 41y si alguno te requisara para una milla, vete con él dos. 42Da a quien te pida y no vuelvas la espalda a quien desea de ti algo prestado.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Hacer el bien al malo

Hiciste bien de hacer el bien. Hiciste bien de practicar la mortificación y aguantar la burla y los malos tiempos. Eso es poner la otra mejilla, el dar bien por mal.

La naturaleza del hombre es que, cuando recibe un daño, le duele, y quiere ponerse en acción para hacer justicia, para castigar al que le ha dañado. El castigo no es cosa del Cielo, sino del Infierno.

Dios, Jesús, no buscó hacer justicia, no pretendió castigar al que lo dañó sin causa alguna, sino que vivió la mortificación. Se sacrificó por todos, para enseñar que el hombre perfecto no es el que hace el mal, ni por bien ni por mal recibido, sino que es el que deja libres a todos, de hacer lo que quieren. Ahora piensas que, de ser así como te digo, estás expuesto a recibir muchos golpes en la vida, y que serás siempre un perdedor. ¿Recuerdas que a Jesús le quisieron hacer rey? ¿Recuerdas cuántos le seguían?… ¿Por qué tu no vas a recibir también los honores que Dios, Jesús, recibió? Puedes recibirlos, no pasa nada, no es malo que la gente te aclame por tu labor bien hecha, por ayudar a los demás; eso suele pasar en el mundo, y se acepta, aceptando que todo lo bueno viene de parte de Dios. Y recuerda que, cuando querían tirar a Jesús por el barranco, Él, Dios, pasó por en medio de ellos, porque no era su hora. Entonces, posiblemente, vas a tener momentos de éxito en la vida, si haces las cosas bien, si eres bueno y ayudas a todos.

Aprende de la vida de Jesús, y no tengas tanto miedo de Dios. Y también te digo, sinceramente, que llegará para ti la muerte, y vas a sufrir, porque para morir, el cuerpo tiene que envejecer, tiene que dejar de funcionar bien, y esto trae sufrimiento, mucho sufrimiento, pero es que nadie vive más de 120 años, es que todos tienen que morir, unos de una cosa y otros de otra, pero hay la partida de este mundo; así es la vida, acéptalo. Dios, Jesús, sufrió en su cuerpo para morir, y, como era perfecto, si no lo hubieran matado, viviría eternamente por ser Dios, viviría en el cuerpo de Jesús eternamente; pero así no son las cosas en este siglo, sino que la vida feliz, la alegría, no está aquí, por eso hay que partir, por eso hay que sufrir, envejecer y morir, porque nos espera la DICHA SIN FIN en el Cielo, en el Reino Celestial, allí donde el pecado no entra, allí donde los que entran tienen que dejarse abrir la puerta por San Pedro, por el Papa, ya que Jesús, Dios, le dio las llaves, para que los que crean en Jesús, en que Jesús es Dios, es el Mesías esperado, se salven.

¡Sálvate!, porque morir, vas a morir, como todos.

P. Jesús

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