Saltar al contenido

17 de noviembre de 2017

Viernes 17 de Noviembre de 2.017

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 17, 26-37

El día en que se manifieste el Hijo del Hombre

Luk 17:26 Dijo Jesús a sus discípulos: “Como sucedió en los días de Noé, así será en los días del Hijo del hombre.
Luk 17:27 Comían, bebían, tomaban mujer los hombres, y las mujeres marido, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los hizo perecer a todos.
Luk 17:28 Lo mismo en los días de Lot: comían y bebían, compraban y vendían, plantaban y edificaban;
Luk 17:29 pero, en cuanto Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, que los hizo perecer a todos.
Luk 17:30 Así será el día en que el Hijo del hombre se revele.
Luk 17:31 Aquel día, el que esté en el terrado y tenga en casa sus enseres, no baje a cogerlos; e igualmente el que esté en el campo, no vuelva atrás.
Luk 17:32 Acordaos de la mujer de Lot.
Luk 17:33 El que busque guardar su vida, la perderá, y el que la perdiere, la conservará.
Luk 17:34 Os digo que en aquella noche estarán dos en una misma cama, uno será tomado y otro dejado.
Luk 17:35 Estarán dos moliendo juntas, una será tomada y otra será dejada”.
Luk 17:36 Y tomando la palabra, le dijeron: “¿Dónde será, Señor?”.
Luk 17:37 Les dijo: “Donde esté el cuerpo, allí se juntarán los buitres”.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944)

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

El día en que se manifieste el Hijo del Hombre

Claro que vendrá el día, y llegará el momento, no sólo el de tu muerte, sino también el día en que se manifestará el Hijo del Hombre, cuando todo, todo, va a terminar. Será un día cualquiera, mientras en algún lugar se celebrará la última Eucaristía, porque quien os mantiene unidos a Dios, es Dios mismo, por los sacerdotes buenos que consagran y os dan a Cristo bajo las especies del pan y del vino.

Ese tiempo de llantos, de dolor y espanto, porque los demonios saldrán de los Infiernos, y de la misma manera que los ángeles del Cielo irán en busca de los buenos, y los cuerpos de los santos serán rescatados; y entonces la Tierra dejará de ser, y unos se irán con Dios, y otros quedarán atados al diablo. No habrá sorpresas, porque quien es malo, malo se va a quedar, y el bueno pasará a la Eternidad Celestial.

Tú, prepárate y prepara a tus hijos, sé consciente que no es la moneda de uso corriente, la que comprará tu vida en el Cielo, sino la bondad de tu corazón, la caridad con que hayas vivido tu fe.

Todo está bien si eres bueno, si vives tu fe con la esperanza puesta en tus obras de caridad. Amén.

P. Jesús

© copyright