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11 de diciembre de 2017

Lunes 11 de Diciembre de 2.017

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 5, 17-26

Viendo su fe, dijo: “Hombre, tus pecados te son perdonados”

Luk 5:17 Sucedió un día que, mientras Jesús enseñaba, estaban sentados algunos fariseos y doctores de la Ley, que habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea, y de Jerusalén, y la virtud del Señor estaba en su mano para curar.
Luk 5:18 Y he aquí que unos hombres que traían en una camilla un paralítico buscaban introducirle y presentárselo;
Luk 5:19 pero, no encontrando por dónde meterlo a causa de la muchedumbre, subieron al terrado y por el techo le bajaron con la camilla y le pusieron delante de Jesús.
Luk 5:20 Viendo su fe, dijo: “Hombre, tus pecados te son perdonados”.
Luk 5:21 Comenzaron a murmurar los escribas y fariseos, diciendo: “¿Quién es este que así blasfema? ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?”.
Luk 5:22 Conociendo Jesús sus pensamientos, respondió y les dijo:
Luk 5:23 “¿Por qué murmuráis en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y anda”?
Luk 5:24 Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder sobre la tierra para perdonar los pecados” — dijo al paralítico — : “A ti te digo, levántate, toma la camilla y vete a casa”.
Luk 5:25 Al instante se levantó delante de ellos, tomó la camilla en que yacía y se fue a casa, glorificando a Dios.
Luk 5:26 Quedaron todos fuera de sí y glorificaban a Dios, y, llenos de temor, decían: “Hoy hemos visto maravillas”. 

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Viendo su fe, dijo: “Hombre, tus pecados te son perdonados”

Ocurre lo mismo contigo y con todos; es por tu fe, por ella, que se te perdonan los pecados. Si vas a confesar, ¡ve con fe!, con la seguridad de que Dios te Ama y puede perdonarte, y quedas sin pecado, si con fe, ¡con fe!, pides su perdón.

Es más importante, que tengas fe en que puede perdonarte Dios, que estar pensando en tu pecado. Arrepentirte, ¡sí!; tener dolor de tus pecados, ¡sí!; entretenerte pensando en ellos, ¡noooo!!!!

Ya lo sabes.

Ve a confesarte con fe, y recibirás el perdón de Dios; con fe, con dolor y arrepentimiento, y proponiéndote no volver a pecar. Pero no recuerdes tu pecado, porque con el perdón de Dios, está olvidado de tu, digamos, curriculum, es decir, ya Dios no te lo tendrá en cuenta; por eso recibió tantos golpes y murió en la Cruz, para que tú no recibas ninguna paliza de los demonios, que allí, adonde están ellos, en el Infierno, van los que no confiesan sus pecados, arrepentidos y teniendo fe en que Jesús, Dios, vino al mundo a salvarlos.

Sí, a eso vino al mundo Jesús, Dios, ¡por ti!, para salvarte a ti, y recibir en su carne los golpes que tú no vas a recibir por confesarte.

P. Jesús

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